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El grupo G está formado por Bélgica, Inglaterra, Túnez y Panamá. Parece claro que la lucha será entre Bélgica e Inglaterra para ver quién se clasifica como primera. Tanto Túnez como Panamá están llamados a pelear por evitar el farolillo rojo.

 

Bélgica es el cabeza de serie del grupo. Se clasificó como primera de grupo tras haber jugado contra Grecia, Bosnia Herzegovina, Estonia, Chipre y Gibraltar. De los 10 partidos jugados venció en 9 y empató 1, consiguiendo 43 goles a favor por tan sólo 6 en contra. Sus registros en la clasificación son similares a los de la selección alemana.

 

La selección dirigida por Roberto Martínez cuenta con un plantel de grandes jugadores, sobre todo en la línea de ataque. Destacan el delantero centro del United, Lukaku, el centrocampista ofensivo del City, De Bruyne y el media punta del Chelsea, Hazard. También es una referencia el portero del Chelsea, Courtois.

 

Los belgas son un equipo con un estilo claramente de ataque. Se encuentran muy cómodos con la pelota y generan mucho caudal ofensivo, siendo capaces de convertirlo en goles, tal y como demuestran sus cifras en el clasificatorio. Por el contrario, este estilo ofensivo les ocasiona bastantes problemas en defensa. La experiencia de sus mejores jugadores en la Premier les puede ayudar a dominar a Inglaterra y ser primeros de grupo.

 

Inglaterra proviene del segundo bombo. Su clasificación fue simple, tras vencer sin demasiada complicación en un grupo con Eslovaquia, Escocia, Eslovenia, Lituania y Malta. Los ingleses ganaron 8 de sus 10 partidos y empataron 2. Únicamente marcaron 18 goles pero recibieron sólo 3.

 

Gareth Southgate ha rejuvenecido una selección en la que no hay grandes figuras mundiales. Destacan el delantero del Tottenham, Kane, el punta del City, Sterling y el también “Spur”, Delle Alli.

 

La mayor fortaleza de los ingleses es su solidez defensiva. Ofensivamente son potentes al contraataque y a balón parado pero sufren cuando deben llevar el peso del partido.


William Hill-Bono de Bienvenida

 

Túnez es el representante del bombo 3. La selección africana se clasificó con dificultades tras ser primera en un grupo con RD Congo, Libia y Guinea. Ganaron 4 partidos y empataron 2, marcando 11 goles y encajando 4.

 

Su seleccionador, Nabil Maaloul, no tiene jugadores con demasiada experiencia en ligas competivas. Algún joven esperando explotar en la liga francesa y el resto jugando en ligas árabes (Egipto, Catar, Túnez…).

 

Son un equipo correcto en ataque, con un juego bastante previsible basado en los centros desde las bandas. A nivel defensivo son muy vulnerables, sobre todo en el juego aéreo. La falta de concentración les cuesta muchos goles.

 

Panamá cierra este grupo G, como representante del bombo 4. Los panameños se clasificaron al límite, al marcar el gol que les llevaba al Mundial en el minuto 87. Disputaron un total de 10 partidos, con un balance de 3 victorias, 4 empates y 3 derrotas. Marcaron 9 goles y encajaron 10.

 

La selección del colombiano Hernán Darío Gómez tampoco tiene futbolistas de renombre. Se trata de un equipo voluntarioso, con grandes carencias, tanto a la hora de generar juego como de mantener una estructura sólida. Su mayor virtud es el juego aéreo y el hecho de llegar sin ninguna presión. Para ellos es un premio haber llegado a esta cita.