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 Está formado por las selecciones de Francia, Perú, Dinamarca y Australia.

Francia es la cabeza de serie del grupo y la gran favorita para meterse en la siguiente fase como primera. En el clasificatorio compartieron grupo con Holanda, Suecia, Bulgaria, Luxemburgo y Bielorrusia. Ganaron 7 de los 10 partidos, empataron 2 y perdieron 1. Marcaron únicamente 18 goles y recibieron 6.

El combinado de Didier Deschamps se nutre de futbolistas con gran experiencia y calidad, sobre los que destacan un puñado de estrellas internacionales, tales como Varane, Pogba, Griezmann, Kanté o Mbappé. La ausencia anunciada de Karim Benzema y la sorpresiva de Rabiot restan potencial a un combinado que pretende mantener el bloque ya consolidado.

Uno de los puntos fuertes de los franceses es que son capaces de adaptarse a multitud de situaciones del juego, lo cual les convierte en un rival muy duro. A nivel ofensivo su mayor baza es el contraataque, con jugadores rapidísimos. No obstante sufren para generar peligro ante rivales que se encierran atrás y conceden el dominio del balón.

 
Perú es el representante del bombo 2. Su camino hacia el Mundial no fue sencillo, ya que tuvo que clasificarse en la repesca contra Nueva Zelanda (0-0 y 2-0), tras quedar quinto clasificado en el grupo sudamericano. Ganaron 7 partidos, empataron 5 y perdieron 6, marcando 27 goles y encajando la friolera de 26 goles.

El argentino Ricardo Gareca dirige una selección correosa y luchadora, en la que no destaca ninguna estrella. En estos momentos no tiene jugadores en la élite, más allá de hitos pasados, como en el caso de Farfán o Paolo Guerrero.

 La mejor característica de los peruanos es su resistencia ante la adversidad. Se trata de un equipo aguerrido que no cesa en su empeño durante todo el partido. En el lado contrario de la balanza encontramos la fragilidad defensiva, así como la carencia de recambios de primer nivel más allá del once inicial.



William Hill-Bono de Bienvenida
 
Dinamarca proviene del bombo 3. Es otro de los equipos que se clasificó para la fase final a través de la repesca. Tras quedar segundo tras Polonia, en un grupo en el que también estaban Montenegro, Rumanía, Armenia y Kazajstán, se tuvieron que jugar el pase contra la República de Irlanda (0-0 y 1-5). En la liguilla de grupos ganaron 6 partidos, empataron 2 y perdieron 2, marcando 20 goles y encajando 8.

 
La selección de Age Hareide cuenta con un bloque sólido y con experiencia en las principales ligas europeas. Por encima de todos destaca el centrocampista del Tottenham, Eriksen.

 
El mayor potencial danés se encuentra en el centro del campo. Son un equipo que tiene facilidad para dominar la pelota y generan ocasiones de gol con fluidez. No obstante tienen problemas para transformarlas. A nivel defensivo no son demasiado sólidos, sobre todo por el flanco derecho.


Australia, por último, sale del bombo 4. Los australianos también tuvieron una clasificación complicada y tuvieron que superar dos fases de repesca, ante Siria (1-1 y 2-1) y ante Honduras (0-0 y 3-1), tras haber finalizado en tercer lugar en un grupo con Japón, Arabia Saudí, Emirátos Árabes Unidos, Irak y Tailandia. En la liguilla ganaron 5 partidos, empataron 4 y perdieron 1. Marcaron 16 goles y encajaron 11.


Bert van Marwijk, sustituyó en la dirección técnica a Ange Postecoglou, tras la dimisión de éste al finalizar la clasificación para el Mundial. Dispone de jugadores experimentados, sobre todo en la Premier League, aunque no tiene ninguna estrella en su plantel.

 
El mayor punto fuerte de los “socceroos” es el juego aéreo. Es en las jugadas a balón parado donde hacen más daño a sus rivales. Su principal debilidad es el juego defensivo. Se trata de un equipo muy vulnerable, que encaja fácilmente contra todo tipo de rivales. En los amistosos disputados con van Marwijk a los mandos se ha empezado a ver una mejora en este sentido pero aún deben mejorar.